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¿Adiós al paso de cebra tradicional? Por qué algunas ciudades están quitando pintura para proteger a los motoristas

Reportajes

Málaga ha comenzado a implantar un nuevo diseño en determinados pasos de peatones semaforizados que reduce considerablemente la superficie pintada sobre la calzada. El objetivo es sencillo: mantener visible el cruce para el peatón y, al mismo tiempo, ofrecer mayor adherencia a motos, ciclomotores y bicicletas. Pero la idea no es nueva ni exclusiva de Málaga.

Para cualquier motorista que haya circulado bajo la lluvia, las líneas blancas de la carretera merecen respeto. Y un paso de peatones tradicional reúne muchas de ellas en apenas unos metros. Cuando el neumático abandona el asfalto y entra sobre una superficie pintada, especialmente si está mojada, las condiciones de adherencia pueden cambiar. Si además coincide con una frenada, una inclinación o una maniobra brusca, el problema se hace más evidente.

La propia DGT ya contemplaba hace años entre sus medidas de seguridad para motocicletas minimizar el uso y el tamaño de las marcas viales horizontales cuando fuera posible, citando expresamente como ejemplo los pasos de peatones completamente pintados. También planteaba utilizar materiales antideslizantes en zonas donde pudiera producirse una fuerte deceleración.

Ahora algunas ciudades están recuperando esa idea y trasladándola al diseño de sus calles.

Málaga cambia las bandas por tacos laterales

El Ayuntamiento de Málaga anunció a finales de 2025 la implantación progresiva de una nueva señalización en determinados pasos de peatones regulados por semáforos. En lugar de las habituales franjas blancas que atraviesan buena parte de la calzada, estos pasos utilizan un marcado lateral mediante tacos, reduciendo así la cantidad de pintura sobre la trayectoria de los vehículos.

La idea tiene especial interés para las dos ruedas: una moto puede atravesar el paso circulando fundamentalmente sobre el propio asfalto en lugar de hacerlo sobre varias bandas pintadas. La implantación en Málaga se está realizando de forma progresiva, aprovechando actuaciones de urbanización, mantenimiento y reasfaltado.

No es solo Málaga: otras ciudades llevan años haciéndolo

Aunque ahora el cambio esté llamando la atención en Málaga, la solución no es nueva en España. A Coruña presentó hace más de una década un sistema semejante para sus pasos de peatones regulados por semáforos. La ciudad comenzó a sustituir progresivamente las tradicionales bandas por tacos blancos, precisamente con el argumento de disminuir la superficie pintada y mejorar la adherencia de motos, ciclomotores y bicicletas, especialmente los días de lluvia. Es decir, estamos ante una solución de seguridad vial que ya cuenta con antecedentes y que puede adaptarse a determinados cruces urbanos.

¿Por qué tanta preocupación por la pintura cuando vas en moto?

Una moto mantiene contacto con el suelo a través de una superficie muy pequeña de sus neumáticos. Por eso cualquier cambio de adherencia tiene más importancia que en un vehículo de cuatro ruedas. Asfalto, tapas metálicas, rejillas, hojas, gasóleo y marcas viales pueden presentar niveles de agarre diferentes. Y cuando aparece el agua, algunos de esos elementos requieren todavía más precaución.

La propia documentación de seguridad vial de la DGT ha advertido de que el riesgo de pérdida de control aumenta cuando el neumático entra en contacto con superficies pintadas o con la calzada húmeda. Eso no significa que cualquier línea blanca vaya a provocar una caída ni que todas las pinturas tengan el mismo comportamiento. De hecho, la normativa exige determinadas condiciones de resistencia al deslizamiento.

La pintura también tiene que ser antideslizante

Este punto es importante porque evita caer en una explicación demasiado simple. La normativa estatal de accesibilidad establece que los pasos de peatones deben estar señalizados mediante marcas viales sobre el pavimento y que estas deben cumplir las correspondientes exigencias de resbaladicidad. Por tanto, el problema no puede resumirse simplemente en que «la pintura resbala».

Influyen el material empleado, su estado y mantenimiento, la cantidad de superficie pintada, la presencia de agua y las condiciones en las que la moto atraviesa la marca. Reducir la superficie pintada añade otra posibilidad: si no es necesario cubrir buena parte de la calzada con pintura para identificar correctamente un cruce, puede mantenerse una mayor superficie de asfalto disponible para los neumáticos.

¿Van a desaparecer los pasos de cebra de toda España?

No. Y esta es probablemente la aclaración más importante de este reportaje. No existe una decisión general por la que todos los pasos de peatones españoles vayan a perder sus tradicionales franjas blancas. Lo que estamos viendo son soluciones de señalización aplicadas en determinadas circunstancias y ciudades, especialmente en pasos regulados por semáforos.

Además, la normativa sigue estableciendo requisitos fundamentales para los cruces peatonales: deben estar correctamente señalizados, facilitar la visibilidad entre peatones y vehículos y garantizar la seguridad del tránsito peatonal. Por eso no se trata simplemente de coger una máquina y borrar las rayas blancas. El diseño tiene que seguir permitiendo identificar perfectamente que nos encontramos ante un lugar destinado al cruce de peatones.

Seguridad para la moto sin restar seguridad al peatón

Ese es precisamente el reto. Un paso de peatones existe, ante todo, para proporcionar un lugar seguro de cruce. La DGT recuerda que los conductores deben aproximarse a estos pasos con suficiente anticipación y a una velocidad que permita detener el vehículo cuando sea necesario.

La búsqueda de soluciones con menos pintura no pretende cambiar esa prioridad. Pretende conseguir que peatones y usuarios de vehículos de dos ruedas puedan compartir ese punto de la vía con mejores condiciones de seguridad. Y ahí está lo interesante del nuevo diseño. No se trata de eliminar el paso de peatones. Se trata de preguntarse si necesitamos pintar tanto asfalto para señalizarlo.

Málaga también prepara espacio propio para las motos en los semáforos

El cambio de los pasos de peatones no llega solo. Málaga anunció paralelamente la implantación progresiva de los denominados “Avanza Motos”: zonas de detención específicas para motocicletas y ciclomotores situadas antes de determinadas intersecciones semaforizadas. Están formadas por dos líneas transversales y un pictograma de motocicleta y buscan colocar a las motos en una posición más visible en el cruce.

Es otra pequeña modificación del espacio urbano pensada específicamente para un vehículo que durante décadas ha tenido que adaptarse a ciudades diseñadas fundamentalmente alrededor del automóvil.

Una pequeña modificación que tiene mucho sentido sobre dos ruedas

Quizá lo más interesante de estos nuevos pasos sea precisamente su sencillez. No requieren una gran infraestructura ni una nueva tecnología. Simplemente utilizan menos pintura donde puede no ser necesaria. Para el peatón, el lugar continúa estando señalizado como punto de cruce. Para quien circula sobre dos ruedas, queda disponible una mayor cantidad de asfalto sobre la que mantener el contacto de los neumáticos.

A Coruña lleva años experimentando con esta filosofía. Málaga ha comenzado ahora a extenderla progresivamente. Habrá que ver si otras ciudades siguen el mismo camino. Porque a veces mejorar la seguridad del motorista no consiste en añadir algo nuevo a la carretera.